Los tratamientos reductores son los tratamientos que te ayudan a reducir el volumen de las zonas del cuerpo que acumulan más grasa localizada. La dieta y el ejercicio ayudan a perder peso, pero a veces no son suficiente para reducir el abdomen. En este punto es donde los tratamientos corporales reductores juegan un papel muy importante.
Los tratamientos reductores son tratamientos de medicina estética que buscan reducir el volumen y la grasa localizada de algunas zonas del cuerpo. Las zonas que más grasa suelen acumular son las siguientes: abdomen, piernas, brazos, caderas y rodillas.
Los tratamientos reductores son tratamientos no invasivos. En medicina estética el concepto ‘no invasivo’ hace referencia a los procedimientos o tratamientos que no requieren de instrumentos que penetren en el cuerpo físicamente. Por ejemplo, aquellos tratamientos que no requieren pasar por un quirófano, tal y como podría suceder al realizarse una liposucción.
Se especializa en levantar, tensar y tonificar la zona deseada. Se realiza principalmente en glúteos, brazos, abdomen y pectorales.
La electroestimulación es una técnica muy utilizada en el ámbito del fitness y la estética. Se trata del uso de aparatos que, mediante impulsos eléctricos, provocan contracciones musculares y, como consecuencia, un efecto similar al que se obtendría ejercitando los músculos. En estética se usa la electroestimulación como tratamiento adelgazante, aunque si la aplicación de esta técnica no se acompaña de ejercicio físico, los resultados pueden ser discutibles. Es una forma de hacer lo que se conoce como “ejercicio pasivo” y permite aumentar el tono muscular y mejorar la flacidez de los músculos aumentando su volumen, fuerza y resistencia.
Este tratamiento tiene por objetivo modelar aquellas zonas con adiposidad localizada , zonas que aunque la persona baje de peso mediante una dieta alimentaria saludable e hipocalórica, suelen permanecer intactas.
El ultrasonido es un método no invasivo e indoloro que rompe las células grasas mediante ondas sonoras de alta frecuencia. La emisión de estas ondas sonoras rompe el adipocito y promueven la liberación y eliminación de su contenido. Se aplican, generalmente, mediante un cabezal de pequeño diámetro que se traslada lentamente de forma circular sobre la zona a tratar. Es similar a la cavitación o ultracavitación, que también funciona mediante ondas pero de baja frecuencia.
En medicina estética los ultrasonidos sirven para combatir la celulitis más dura y la grasa localizada, las estrías , cicatrices, el acné y las varices . Además mejora el drenaje linfático, ayudando a eliminar líquidos, así como la circulación sanguínea.
Vela Velvet es la primera solución médica no invasiva con resultados probados para la reducción de circunferencia y de celulitis con la combinación de leds, radiofrecuencia, masaje de rodillos y vacumterapia. Cuenta con un microprocesador que permite controlar de manera digital el poder de succión, el pulsado del masaje, la profundidad de penetración de la radiofrecuencia y la energía entregada por los leds.
Con Velvet es posible obtener resultados en cuanto a reducción de la celulitis y modelación corporal; es ideal para el post-tratamiento de liposucción y para la recuperación de la piel después del parto.
Los tratamientos circulatorios están indicados para personas con celulitis blanda, alteraciones circulatorias, sedentarismo, pesadez de piernas y pequeños edemas circulatorios. Ofrece un efecto descongestivo y fortalecedor. Aporta turgencia además de tonificar y reafirmar. Se aportará confort, flexibilidad, antienvejecimiento y anti sequedad cutánea.
Estos tratamientos también son eficaces para luchar contra la celulitis. Un tratamiento circulatorio específico que aplica la presión necesaria para realizar un drenaje linfático. Ayuda a mejorar el sistema circulatorio y a reducir la retención de líquidos. También disminuye y previene futuras formaciones de celulitis.
El drenaje linfático es un masaje que actúa sobre los vasos linfáticos con el fin de eliminar el líquido intersticial y linfático.
Gracias a su acción antiedematosa y analgésica sobre las fibras musculares lisas, el drenaje linfático está especialmente indicado para atenuar el llamado efecto "piel de naranja" de la celulitis y para tratar edemas postquirúrgicos o cicatrices. En cuanto al efecto sobre las fibras musculares estriadas, este drenaje se propone a los pacientes por su efecto relajante, especialmente en el caso de músculos tensos o hipertónicos. En general, el drenaje linfático aumenta la respuesta del sistema inmunológico, mejorando así la respuesta del sistema de defensa en las zonas tratadas con este masaje.
El drenaje linfático consiste en un masaje suave y repetitivo, cuyo ritmo, más lento que el del masaje tradicional, y la adherencia a la piel sin la ayuda de productos favorecen la activación de la linfa y la eliminación de los líquidos estancados.
La masoterapia es un tipo de intervención utilizada en fisioterapia, en la cual se realizan masajes con el objetivo de lograr efectos en la circulación, la piel y en los tejidos que se sitúan de manera local pero más profundos. Por lo tanto, es una técnica que funciona para tratar músculos, tendones, ligamentos y la fascia .
La terapia física consiste en una serie de intervenciones con fines terapéuticos que van a variar su aplicación de acuerdo a los resultados de la valoración funcional, así como también de los síntomas que presenta el paciente. Por ejemplo, la masoterapia es una técnica manual que tiene diversos efectos positivos en la persona que lo recibe.
La masoterapia funciona generando bienestar en la personas, ya que gracias a las diversas técnicas de masajes empleadas, se producen efectos positivos en el sistema miofascial. Entonces, lo que hace este tipo de intervención es producir vasodilatación, aumento de calor local, enrojecimiento y mayor flujo sanguíneo, para posteriormente disminuir el dolor y aumentar el trofismo celular, lo cual contribuye a la reparación tisular de múltiples lesiones.
Por todos los beneficios que tienen estás técnicas manuales, es que sirven como masaje terapéutico en casos de lesiones, como masaje circulatorio en situaciones de contracturas y dolores musculares, como técnica linfática para disminuir edemas y linfedemas, así mismo puede ser utilizado en deportistas y para obtener efectos estéticos.
Las estrías son rayas que aparecen en el abdomen, las mamas, la cadera, los glúteos u otras partes del cuerpo. Son comunes en las mujeres embarazadas, en especial durante el último trimestre. No son dolorosas ni dañinas, pero a algunas personas no les gusta la forma en que hacen que se vea la piel.
Herencia: predisposición genética.
Aumento brusco de peso: sobrepeso, obesidad, embarazo.
Adolescencia: crecimiento acelerado.
Programas agresivos de gimnasia, movimientos forzados.
Consumo de anabólicos para ganar masa muscular.
Alimentación baja en proteínas, vitamínas, minerales y agua.
No usar cremas humectantes, hidratantes y nutritivas.
Alimentación: aumentar el consumo de frutas, verduras, fibras y agua.
Uso permanente de cremas hidratantes.
Bajar de peso de manera gradual.
Ejercicio físico de manera gradual.
Masaje con aceite esencial de rosa mosqueta, germen de trigo o aceite de almendras.
Realizar un dermopulido una vez por semana.
Te ofrecemos un tratamiento de 7 sesiones en los que realizaremos limpieza, dermopulido, microdermoabrasión, peeling químico, etc. Para eliminar las estrías.
La depilación láser es un procedimiento médico que utiliza un rayo concentrado de luz (láser) para eliminar el vello no deseado.
Durante la depilación láser, un láser emite una luz que es absorbida por el pigmento (melanina) del vello. La energía lumínica se convierte en calor, que daña los sacos en forma de tubo dentro de la piel (folículos pilosos) que producen vellos. Este daño inhibe o retrasa el crecimiento futuro del vello.
La depilación láser se utiliza para reducir el vello no deseado. Los lugares frecuentes donde se realiza el tratamiento son piernas, axilas, labio superior, mentón y línea del bikini. Sin embargo, es posible tratar el vello no deseado en casi cualquier zona, excepto los párpados o la zona de alrededor. La piel con tatuajes tampoco debe tratarse.
La radiofrecuencia en estética es una técnica adaptada de la medicina general que se ha adecuado para mejorar nuestra figura y los problemas de la piel. Este tratamiento consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia sobre la piel para atacar a las diferentes capas que esta tiene y mejorarlas.
Es un tratamiento no invasivo e indoloro que es capaz de mejorar el colágeno, la circulación, la disolución de grasa, el drenaje linfático. Dicho de una manera más técnica, son radiaciones electromagnéticas que oscilan simultáneamente en el campo eléctrico y magnético capaz de entrar en las capas más profundas de la dermis y actuar sobre ellas. Y aunque contado así suene un poco agresivo, este tratamiento, como ya hemos dicho antes, no produce ninguna sensación de dolor al paciente. Quizás se pueda sentir quemazón o sensibilidad, pero nunca dolor.
Para remodelar la figura y acabar con la grasa persistente, la radiofrecuencia corporal es un gran tratamiento que deberíamos poner en práctica. Entre los que acabamos de mencionar, sus beneficios para nuestro cuerpo son todos los siguientes:
Reducir la retención de líquidos gracias a su masaje linfático en profundidad.
Mejora y aceleración del metabolismo gracias a aumento de la circulación en la zona tratada, así como una mejora considerable de firmeza y suavidad de la figura.
Al igual que pasa con el rostro, la formación de colágeno hace que nuestro tejido cutáneo vuelva a recuperar la firmeza perdida.
Elimina toxinas y favorece la eliminación y prevención de la celulitis.
Como cualquier tratamiento estético, la radiofrecuencia no se puede realizar en ciertos grupos con problemas de salud, como las personas con infecciones en la piel, que sufren epilepsia o diabetes, enfermedades autoinmunes, enfermedades de corazón.
En las embarazadas tampoco es recomendable hacer dicho tratamiento estético.